El pasado día 2 de Noviembre, llevamos a cabo la Casa Regional de Ceuta en Melilla un encuentro con nuestra tradición, tradición Centenaria denominada Día de la Mochila, cuya reseña histórica puede ser esta.
Se celebra al menos desde finales del siglo XIX y consiste en que, este día, jóvenes y mayores salen al campo a comer. En su talega no pueden faltar, aparte de los consabidos bocadillos, “frutas ni frutos secos”, que muchos amplían con los primeros dulces navideños que anuncian las próximas fiestas con las que concluirá el año.
Hay quien la vincula a la llegada de Málaga en esos días de este último manjar, en las embarcaciones que se llevaban a los trabajadores de la Almadraba, otros dicen que se debe esta tradición tan asentada a que antiguamente los familiares que tenían que llevar flores a sus difuntos, pasaban el día en el campo debido a que el cementerio se encontraba a mucha distancia del núcleo urbano, incluso hay quien dice que tiene algo que ver con la célebre jornada de la Loma de las Mochilas de la Guerra de África, pero su potenciación se debe a los grupos de Exploradores que hicieron de ella una fiesta en los albores del siglo XX. Ceuta traslada de la Ciudad al campo, llevando talegas de frutos secos propios de otoño.
Ceutíes y simpatizantes de la Casa Regional de Ceuta en la Ciudad Hermana organizamos una reunión en la ya habitual zona de Rostrogordo (pulmón verde de Melilla), en el que los melillenses, habitualmente los fines de semana, tienen encuentros con la naturaleza, a su vez espacio protegido por la Ciudad Autónoma para esparcimiento de todos los que por allí asomamos.
Disfrutamos de un día soleado con una fuerte brisa que a veces refrescaba el ambiente pero la cita con nuestra tradición era ineludible.
La jornada trascurrió desde las primeras horas del medio día,desde las 10:30 hasta las 18:00 horas donde el sol ya se escondía por el horizonte.
En cuanto al tema culinario que nos acompañaría en la cita, nos encontramos con autenticas viandas aportadas por cada unidad familiar, estando compuestas por platos que hablaban y muy bien del buen hacer culinario de nuestras mujeres e incluso de hombres que se pelean con los fogones perfectamente. La típica tortilla de patatas, entrantes varios, toda clase de ensaladas, patatas bravas, muslos de pollo, todo un manjar,regado de cervezas y buen vino. También hay que destacar que se realizó una gran chorizada, morcillada y sardinada gratuita para todos los asociados.
Todo ello nos llevó a una agradable charla llenas de risa y sobre todo llenos de recuerdos que nos trasladaban a momentos momentos de nuestra vida en el que el Monte Hacho, García Aldave o Benzú era el decorado de esta fiesta tradicional, añoranza se vivió en muchos momentos, para ya llegar al momento estelar algo que sin ello la mochila perdería parte de su sentido,ese es el momento en que ahora si, por gentileza de la casa de Ceuta, aparecen las castañas,nueces, pan de higo, pistachos y demás frutos secos, este año también se pudo degustar castañas asadas. De postre se ofrecio café, pastas, pastelitos y dulces.
Todo ello desató momentos inolvidables de ceutíes que en su enorme mayoría de casos por motivos laborales nos encontramos fura de nuestra tierra, tierra a la que nos aferramos con todas nuestras fuerzas.
Decir por último que todo ello estuvo Presidido por la Bandera de nuestra tierra que nos identifica ante todos los que nos puedan ver ,como orgullosos hijos de Ceuta.




















